top of page

Beneficios de la menta

  • Redacción Cultura Vital
  • 21 ago 2020
  • 2 min de lectura

Dentro de las plantas medicinales más comunes en el mundo se encuentra la menta; la cual, además de utilizarse en la cocina, también la encontramos en la medicina y en la cosmética por sus propiedades.


La menta tiene su origen en la región mediterránea y gracias al imperio romano se propagó por el mundo. Esta planta tiene flores de color violeta o blanco y puede llegar a medir hasta medio metro y su característico olor se debe a sus aceites esenciales.


De hecho, esta hierba tiene su propia historia dentro de la mitología romana. Todo comenzó con Minthe, una ninfa del océano que se enamoró de Hades, el señor de los muertos, al enterarse de este romance, Perséfone - la esposa de Hades - lanzó toda su ira contra Minthe, por lo que al alcanzar a la ninfa en la arena, la pisoteó hasta triturarla en pequeñas hojas verdes.


Minthe hubiera desaparecido por completo pero el aroma refrescante que emitía mientras era pisoteada calmó a Perséfone. Así fue como la ninfa se convirtió en la planta de la menta que hoy conocemos.


La menta contiene grandes cantidades de minerales y vitaminas, principalmente en sus hojas, también tiene propiedades antisépticas, antifungicidas, antiinflamatorias y analgésicas, por lo que, además de utilizarse como remedio para dolores estomacales o de cabeza, es ideal para tratar pieles grasas donde constantemente aparecen imperfecciones.


Cuando la piel es grasa o mixta, tiende a combatir la resequedad y los agentes externos a través de la sobreproducción de sebo, dándonos un aspecto brillante y teniendo como consecuencia el desarrollo constante de puntos negros, espinillas, poros abiertos y brillos.


Si detectaste que tu piel es grasa, es importante que no te exprimas las espinillas, ya que esto podría ocasionar una marca que puede ser más difícil desvanecer con el tiempo.


Prevé la aparición de imperfecciones al lavar tu rostro por la mañana y por la noche con un shampoo especial para piel grasa y después de lavar el rostro, aplica una loción humectante ligera y libre de aceites que refresque tu piel.


usa diariamente un suero hidratante que mantenga los niveles adecuados de agua en la piel, controle el brillo y evite la deshidratación profunda y usa al menos una vez a la semana un exfoliante el cual cuenta con partículas de cuarzo pulidas que no dañan la piel y poco a poco remueve las células muertas beneficiando a tu rostro y por último y no menos importante, una mascarilla que regule la cantidad de grasa y suavice la piel.

 
 
 

Comentarios


Encuentro Vital © Copyright, Todos los derechos reservados 2016

Presentado también en

 ¿Te gusta lo que lees? Dona ahora y ayúdame a seguir elaborando noticias y análisis. 

Donar con PayPal
bottom of page